Los Justos, por Borges
17 de Octubre de 2005
Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.
Vía Zifra.

10 de Junio de 2007 a las 23:29
Mi poema favorito.
Lejos el mejor
25 de Septiembre de 2007 a las 5:16
Lo escuche por primera vez cuando el presidente español Zapatero asumía como tal. Ahí me llamó la atención, pero luego lo leí más tranquilo y me lo imaginé, y esos dos hombres jugando un silencioso ajedrez me pareció una imagen única. Yo que soy de barracas, me los imaginé por la avenida Montes de Oca al fondo.
Sin embargo, nunca dejó de hacerme ruido el último renglón. “Esa gente que se ignora”, que tristeza vivir ignorándose sin encontrar jamás la Matrix.
4 de Enero de 2008 a las 1:54
Querida Gloria, me reconociste entre ellos -pensabas en mí-, y alentaste mi alma y mi pelo helados, en Burgos, en la congelada mañana del día 1
11 de Abril de 2008 a las 17:38
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